07 abril, 2014

Ésta era mi Carmen

Ésta era mi Carmen, hoy a las ocho de la tarde se cumplen tres años que dejó de existir por culpa del cáncer.
Nunca en mi vida he querido tanto a nadie. Los que la conocisteis sabéis que era un ser especial. Recordarla hará que viva, aunque solo sea en vuestras mentes, y si no tuvisteis la suerte de conocerla, dedicadle al menos una oración. Siempre estará viva dentro de mi.

18 febrero, 2014

Cartel 2


Grupo Teatral Alboronía


Cartel1


Ensayos 5, Anacleto se divorcia

Juncosa y Baldomera

Ensayos 4, Anacleto se divorcia

Don Felipe con su hija Gracia

Ensayos 3, Anacleto se divorcia

Don Felipe en el primer acto

Ensayos 2, Anacleto se divorcia

Baldomera, Don Felipe y su hija Gracia

Ensayos 1, Anacleto se divorcia

Manolita y Anacleto (imagen de los ensayos)

15 diciembre, 2013

Feliz Navidad y Año Nuevo 2014

En compañia de vuestros seres queridos y en el recuerdo de los que ya no están, os deseo todo lo mejor para estas Fiestas y para el año que va a comenzar.

08 diciembre, 2013

Ya vamos por el nº 36 de Sierra Ahíllos

Ya ha salido la nueva revista Sierra Ahíllos.
A partir del lunes 9 se procederá al reparto.

24 octubre, 2013

El tito Teodoro

Hace unas semanas, recibí un obsequio de unos buenos amigos. Se trata de dos carnets, bien antiguos, que pertenecieron al tito Teodoro. Los habían encontrado entre los papeles que tiraron los nuevos propietarios de su casa de la calle Llana y durante años los perdieron de vista, hasta ahora que fueron encontrados de nuevo.
Don Teodoro Azaustre Urbán era tío de mi padre, algo bajito de estatura, muy pulcro, que disimulaba su calvicie cubriendo el centro de su cabeza con el pelo que aún tenia en los laterales de la misma, (algo parecido al peinado del senador Anasagasti), también era tartamudo a ratos, para más señas.
Cuando fumaba, usaba la marca de cigarrillos Fetén o Antillana y también le gustaba paladear caramelitos de menta, cosa que acentuaba su tartamudez.
Su padre fue Eduardo Azaustre González, de profesión zapatero, hombre ocurrente y gracioso al que yo no llegué a conocer pero del que recuerdo frases lapidarias como “... si chiquillo si, yo me moriré, pero vosotros os quedaréis aquí para pagar la contribución...”.
Su madre era Raimunda Urbán, sorda como una tapia y que murió cuando yo tenía nueve o diez años. Recuerdo que la sentaban a la parte de adentro de su portal, de la calle Llana y se pasaba el rato hablando con su reflejo en el cristal de la puerta, creyendo que hablaba con la Virgen de la Fuensanta.
Tenía el tito Teodoro tres hermanas, María que casó con un maestro gallego llamado Jesús Silva y que fue maestra en Madrid, vivía en la Plaza del 2 de Mayo y murió con casi noventa años.
Las otras dos hermanas, que vivieron siempre en la casa paterna de la calle Llana, se llamaban Mercedes y Angustias. La primera soltera y la segunda se casó por poco tiempo, ya que a las pocas semanas de la boda, su padre tuvo que rescatarla de las palizas que le daba su marido. Eran mujeres muy cariñosas y de escasa instrucción, simples y sencillas que agradecían muchísimo las visitas que recibían en su casa.
El tito Teodoro fue el que obtuvo una mejor formación en sus estudios ya que llegó a ser catedrático, de hecho uno de los carnets que me dieron es de su nombramiento como profesor en el Instituto en Jaén, ciudad en la que vivió durante algún tiempo, alojándose en el antiguo y desaparecido Hotel Rosario, al lado de la catedral.
En vacaciones, cuando venía a Alcaudete, caminaba con frecuencia por la carretera de la sierra y llegaba caminando hasta la fuente de “Tildoro” (que, según dicen algunos, es una deformación de “Astil de oro”), o subía al Calvario, donde se manchaba de polvo rojo sus coquetos zapatos marrones y blancos. También le gustaba vestir, para pasear por las tardes, una pulcra blusa de pijama clásico, que sus hermanas planchaban a diario y que adornaban con una moña de jazmines en la solapa.
Fue republicano convencido y además hacía gala de ello, cosa que le acarreó, cuando acabó la guerra civil, ser depurado por el régimen franquista. Perdió la cátedra, así como la posibilidad de seguir trabajando en la enseñanza pública..., y menos mal que solo perdió eso. Por ese motivo se tuvo que ganar la vida dando clases particulares en academias privadas. Eso fue así hasta principio de los años sesenta, que consiguió ser aceptado como profesor no numerario en un instituto de Sevilla.
Recuerdo que el verano de 1958 me dio clases de ciencias naturales. Iba a las diez de la mañana a su casa de la calle Llana y allí me explicaba los temas y me tomaba lección. Una mañana me preguntó...”A ver Eduardito, ¿tú sabes lo que es el Saccharum officinarum ?...”.
Como no tenía ni idea, opté por ser jocoso y respondí..., “¿... lo sacaron de la oficina?”. Después de hartarse de reír, me dijo: “..., que animal, es la caña de azúcar o también la sacarosa..., verás el pescozón que te va a arrear tu padre cuando se lo cuente”.
Efectivamente, recibí el pescozón y algo más.
En los años setenta se trasladó de Sevilla a Madrid, alojándose en casa de su hermana María e impartió clases en el instituto donde se jubiló. Su vida transcurrió relativamente plácida hasta que fue atropellado por un coche en la calle de San Bernardo, lo operaron de la cadera y aunque se recuperó perfectamente, jamás abandonó el andador que le daba seguridad.
Mi padre que lo visitaba con frecuencia, le daba vidilla hablándole de Alcaudete, de los olivos, del Calvario y de la Sierra Ahíllos..., o merendando con él unas magdalenas caseras que mi madre le hacía de vez en cuando.
Hoy ha vuelto a estar vivo en mi mente y posiblemente en la tuya si es que lo conociste y le has recordado.


14 agosto, 2013

23 junio, 2013

No estas loco, es Alcaudete imaginado...


Montaje con Photoshop para la revista Sierra Ahíllos 34 (verano de 2013)

30 mayo, 2013

Dibujo para la portada de Sierra Ahíllos de Agosto 2013

Para la portada de la revista Sierra Ahíllos nº 34

Dibujo a mano alzada con PhotoShop

26 abril, 2013

Espárragos gratinados


Los espárragos trigueros forman parte de la gastronomía de nuestro pueblo y gozan del reconocimiento de los gourmets más exigentes. Su textura crujiente y carnosa, su agradable aroma y su delicioso sabor los hace imprescindibles a la hora de disfrutar en la mesa.
Abril es el mejor momento para consumirlos, ya lo dice el refrán: “los de abril para mi, los de mayo para mi caballo”, así es que hoy, mi amigo Fermín me ha obsequiado un buen manojo.
En tortilla o revueltos con jamón o a la plancha con un chorro de buen aceite de oliva, unos ajos finamente picados y un poquito de perejil picado, se convierten en un placer gastronómico al alcance de casi todos.
Hoy toca tomarlos gratinados..., ¡una delicia!

Ingredientes:
Un manojo de espárragos trigueros
150 gr de setas de cardo y una cebolleta pequeña.
Unas lonchitas de jamón, ibérico a poder ser
Unas gambas crudas y peladas
Salsa bechamel
Queso Emmental rallado para gratinar

Elaboración:
Las setas las rehogamos con una cebolleta pequeña, en aceite de oliva virgen.
Limpiamos los espárragos con agua y les cortamos la parte más dura. Yo los he hervidos con agua y un puñadito de sal durante 7 minutos porque no eran muy gruesos. Hay quien prefiere hacerlos a la plancha con un chorro de aceite de oliva virgen extra de Alcaudete, una pizca de sal y ajo en polvo. Para que queden crujientes hacerlos unos seis minutos.
Una vez hechos los espárragos, ponemos en un recipiente para horno una cama de lonchas finitas de jamón, encima de la cual ponemos los espárragos y encima de los espárragos ponemos las gambas crudas peladas y las setas con la cebolleta.
Cubrimos con la salsa bechamel que, bien podemos hacer o podemos comprarla ya hecha.
Cubrimos con queso rallado Emmental para gratinar.
Por último metemos la fuente en el horno previamente calentado a unos 200 grados y gratinamos hasta encontrar el punto deseado.
Ya solo nos queda degustar este delicioso plato acompañado de una buena cerveza o un buen vino tinto dependiendo del gusto de cada cual.
En total menos de media hora cocinando y nos hemos gastado muy poco dinero teniendo en cuenta la procedencia de los espárragos y el espectacular resultado final.

24 abril, 2013

Tortilla de espárragos trigueros

Mis queridos amigos Conchi Aguilera y Paco Montiel se han presentado esta tarde en mi casa para regalarme un ramillete de espárragos trigueros, que seguramente serán de los alrededores de la Via Verde.
Sin perder tiempo me he metido en mi cocina y he hecho esta estupenda tortilla de la que he dado buena cuenta acompañada por un buen vino de Frailes y unas cuantas “regañás” ya que no me quedaba pan.

Ahí va la receta:

Tortilla de espárragos trigueros
Ingredientes:
4 huevos
1 manojo de espárragos trigueros del campo de Alcaudete
50 gr.de queso Grana Pandano rallado o un buen queso de oveja
50 gr.de jamón ibérico picadito fino
2 cebolletas picadas
Agua, aceite y sal
Una pizca de pimienta negra
1 cucharadita de albahaca picada

Elaboración:
Poner agua salada a hervir, mientras cortamos los espárragos con las manos hasta llegar a la parte más dura, lavarlos lijeramente y añadirlos al recipiente de agua hirviendo, dejándolos cocer hasta que estén casi tiernos (en mi caso 7 min.), se escurren y se reservan.
En una sartén saltear las cebolletas tres minutos, agregando entonces el jamón y los espárragos que se cuecen un minuto más.
Aparte, se baten ligeramente los huevos con el queso Grana Pandano, la albahaca, la pizca de pimienta y la sal. Echar los espárragos en la mezcla, y seguidamente verterla en una sartén con un poco de aceite bien caliente.
Dejar cuajar la tortilla a fuego medio unos minutos por cada lado.